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técnicas de estudio

Según distintos estudios, un reclutador tarda poco más de seis segundos en descartar un currículum vitae, por lo que debemos prestarle mucha atención a mejorar aquellos aspectos que sean claves para que esa persona lo siga leyendo y se interese por el.

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Tu currículum vitae en función del puesto que quieres ocupar

Di a dios a un currículum general diseñado para optar por cualquier puesto de trabajo. Ahora debes adaptar tu información según el cargo que quieres ocupar y teniendo en cuenta también a la empresa que te diriges.

 Debes hacer referencia a la filosofía de la agencia en cuestión, además de adaptar el documento al sector concreto de la industria a la que te quieres dedicar. Por ejemplo, si te diriges a una consultora, intenta tener un diseño de currículum vitae más clásico. Por el contrario, si te diriges a una agencia de marketing on-line, intenta demostrar tu creatividad.

 Prohibido mentir

 Las mentiras saldrán a la luz, nunca deberías faltar a la verdad. Ahora bien, esto no es incompatible con destacar de la mejor manera posible tus cualidades. Debes conocerte bien a ti mismo y poner énfasis en tus puntos fuertes, intentando aportar valor añadido a tu currículum vitae. Esto te ayudará bastante a diferenciarte.

 Define unos objetivos

 Se ha discutido mucho si es recomendable definir unos objetivos, y si estos pueden llegar a ser una cuestión excluyente para el reclutador. Nosotros recomendamos que si deseas un trabajo que cumpla una determinadas expectativas, refléjalo. Si lo que quieres es simplemente encontrar un puesto de trabajo, no lo hagas.

 Cuidado con la extensión de tu CV

 Si tienes muchos años de experiencia, intenta resumirlo correctamente para no aburrir al reclutador. Debes tener capacidad de síntesis y sólo incluir aquella información que sea útil para ocupar el puesto de trabajo que deseas. No es aconsejable que el documento tenga más de dos páginas.

 Resalta tus logros

 Debes ser un poco pícaro y utilizar negrita o resaltar viñetas para resaltar tus funciones, responsabilidades o logros. Te recomendamos que debajo de cada trabajo que hayas realizado, especifique cuál ha sido tu cargo u ocupación. Hazlo en pocas palabras, no más de dos o tres frases.

 Tu información académica debe ser breve

 No debes resultar empalagoso ni grandioso a la hora de poner la información relevante. Con indicar el centro donde sacaste el título y el año de graduación, es más que suficiente.La formación académica es importante pero hasta cierto punto, se debe resaltar también la experiencia laboral, y si es mucha, colócala al principio, incluso antes de la formación.

¿Incluir aficiones?

 No es recomendable, lo importante para el reclutador es lo que harás en la empresa. Ahora bien, si tu afición se puede relacionar con tu puesto de trabajo, en ese caso si deberías indicarlo. Imaginemos que has sido capitán de un equipo de vela, pues si para el puesto al que aspiras debes tener capacidad de liderazgo y gestión de grupo, te vendrá muy bien indicarlo.

 Esperemos que estos sencillos consejos hayan sido útiles para mejorar tu currículum vitae y que te hagan la vida más fácil. Si estás buscando formación para enriquecer y mejorar tu expediente, te invitamos a conocer los cursos que tenemos en Formación Universitaria.

 

 

 

Ser un buen estudiante no es tarea fácil y no todo se basa en la inteligencia, ya que hace falta estar especialmente motivado para que el esfuerzo nos de el mayor rendimiento posible. Por eso, es muy importante tener claras las razones por las que uno ha decidido estudiar. En Formación Universitaria tenemos un amplio catálogo de formación según el sector, es importante que antes de estudiar tengas claro hacia dónde te diriges.

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Elijas la rama que elijas, siempre vas a necesitar un nivel de estímulo alto para poder rendir como un buen estudiante. Este estímulo debes encontrarlo en ti mismo, pensando y razonando los causas que te han llevado a elegir esa formación en concreto. Te recomendamos que te pares, pienses, mires al futuro y decidas.

Una vez que ya has elegido que quieres estudiar, es primordial llevar a la práctica una serie de técnicas de estudios que te ayuden a consolidar y sacar el mayor rendimiento posible a tus horas estudio.

1. Elige en un sitio tranquilo y cómodo para estudiar. Un lugar sin ruidos, con buena iluminación y por supuesto con una buena silla y una buena mesa.

2. El horario de estudio también importa, no es aconsejable estudiar en intervalos distintos, lo mejor es estudiar todos los días durante las mismas horas. De esta forma, el hábito de estudio se consolida mejor y la productividad es mucho mayor.

3. La memoria es otra de las claves en el estudio, ya que tienes que almacenar los contenidos en tu cabeza para luego poder expresarlos en los exámenes. Es importante entender las cosas para memorizarlas mejor, si no hay un estudio comprensivo, recordarlo será mucho más difícil.

4. La prueba final de todo estudiante es el examen. Ese el momento más temido, por lo que hay que saber gestionar el antes de la prueba y el durante. Recuerda que el que aprueba eres tú y el que suspende también. El profesor sólo te marca el nivel, eso sí, las buenas relaciones siempre ayudan. Una vez que estás delante del examen debes leer las preguntas con mucho detenimiento, espera un poco antes de responder e intenta visualizar el contenido que has aprendido sobre esa cuestión. Es interesante responder en primer lugar las preguntas que mejor te sabes y dejar para el final las que peor llevas. De esta forma, gestionarás mejor tu energía y los resultados serán mejores.

5. El sueño es muy importante para afrontar un examen o una jornada de estudio con garantías. Muchos estudiantes pasan las noches en vela pero esta no es la mejor opción, es un reflejo de que no se ha trabajado bien y puede resultar muy agobiante aprender a marchas forzadas lo que se debería haber estudiando en su momento.

En caso de que no consigas los resultados esperados en una determinada asignatura, no te desanimes, intenta ver siempre lo positivo y saber que las horas no se pierden, tienes una parte del camino ya recorrido y confía que a la segunda lo aprobarás ¡Nunca pierdas la motivación!

Con la llegada del Año Nuevo llega el momento de hacer balance de todo lo que hemos hecho durante el año, y marcarnos objetivos y metas nuevas para el próximo año. Si no quieres que los buenos propósitos para 2017 acaben en el olvido deberás ser constante, estar motivado y ser organizado. Estos son los tres factores claves para alcanzar tus objetivos para el nuevo año. A continuación algunos consejos de parte del equipo de Formación Universitaria, para que hacerlos realidad esté en tu mano.

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Una actitud positiva ante unos objetivos específicos

La inseguridad o el aburrimiento son palabras que no pueden existir en tu vocabulario a partir de hoy. Una actitud positiva ante lo que está por llegar es lo mejor que puedes hacer. Es parte fundamental que debes cumplir para mantener todo el tiempo esa motivación que necesitas para alcanzar tus metas.

Además, es importante que seas realista y te marques unos objetivos específicos, de forma clara y concisa. Esto te ayudará a proyectar tu camino, identificar qué quieres lograr y cómo puedes hacer para lograrlo. No te plantees objetivos generales, fija metas específicas, con resultados tangibles y plazos determinados que te permitan elaborar un plan de acción realista.

Analiza tus motivaciones académicas

Cuando llega el nuevo año, todos queremos cambiar nuestra rutina pero, en pocas semanas, este impulso y deseo puede perder fuerza. Para que esto no ocurra, tómate el tiempo necesario para reflexionar y analizar lo que te motiva. No te fijes en tu entorno, cada persona es diferente y tiene unas metas distintas en la vida. Para algunos, el simple deseo de aprender y alcanzar buenas notas es suficiente para mantenerlos motivados, sin embargo, para otros, les motiva aumentar sus conocimientos o prácticas en una materia concreta o superar algún obstáculo concreto con esa asignatura atragantada, o incluso cambiar de titulación o estudiar en una institución concreta.

Sea como sea, lo que te motive no es realmente importante; lo importante es entender tu motivación y usarla en tu beneficio para ayudarte a superar épocas difíciles.

Organízate y prioriza tus tareas

Lo mejor para ello es tener tu agenda o calendario muy a mano. Haz una lista diaria de lo que tienes que estudiar o las tareas que debes realizar. Organízate por horas lo que le dedicarás a cada materia y ten a mano los materiales que vas a necesitar para ello.

Establece en las tareas un orden de prioridades. Si llevas una asignatura peor o te cuesta más estudiarla, ponte a ello antes que con las demás. O por el contrario, ten en cuenta las fechas de entregas o exámenes para establecerte con qué tarea debes ponerte antes. No tengas en cuenta cómo van tus compañeros. Lo que para uno puede resultar complejo, para otro es más fácil. Márcate tu propia agenda y calendario de tareas.

No esperes a que las cosas sucedan ni a que se den las condiciones más favorables o a que la inspiración te ilumine; sé el arquitecto de tu propia vida y da pasos constantes hacia tu meta. Estos han sido sólo algunos consejos o recomendaciones para poder alcanzar tus objetivos académicos en 2017, pero sin duda, el futuro está en tus manos. En Formación Universitaria estamos para ayudarte y asesorarte en tu camino profesional, pero la motivación y la constancia es fundamental en ti mismo. Ya verás como la recompensa… ¡será mayor!

Uno de los grandes debates entre los estudiantes es si se rinde más estudiando de día o estudiando de noche. La realidad es que cada persona es diferente y que hay muchos factores que afectan a la productividad.

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Sin embargo, hay cuestiones objetivas que ayudan a decidirse por la mejor franja horaria para estudiar. En este post vamos a conocer los beneficios de cada una de las dos opciones.

Ventajas de estudiar de día

Si te gusta acostarte temprano y sueles descansar bien, durante las primeras hora del día tendrás mucha más energía y mayor capacidad de concentración. También seguirías el ritmo natural de trabajo de la mayoría de las personas.

Lo cierto es que de día es más fácil localizar a la gente, principalmente a compañeros, profesores o tutores. De esta manera podrás resolver tus consultas de una forma más rápida.

Igualmente, la luz natural hace que la vista sufra menos. La luz artificial siempre genera mayor fatiga ocular y puede afectar al ritmo natural de sueño de cualquier persona.

Ventajas de estudiar de noche

Durante el día la actividad es más intensa, hay más posibilidades de ruido y las distracciones son mayores. Sin embargo de noche, suele haber un silencio sepulcral que ayuda a tener la máxima tranquilidad.

Si te gusta estudiar en bibliotecas, también de noche encontrarás mucha menos gente. Además la mayoría duerme y ni siquiera las redes sociales te distraerán.

Por otra parte, se dice que por la noche las cosas se ven distinta, que la capacidad creativa aumenta y las cosas se observan con un punto de vista distinto.

Si finalmente prefieres estudiar de noche, te vamos a dar unos consejos para que puedas aumentar tu productividad:

1.- Tener una rutina. Estudiar de noche de forma esporádica no funciona, se debe establecer una rutina diaria para que el cuerpo se acostumbre y se le pueda sacar el máximo rendimiento.

2.- Descansar durante el día. Estudiar de noche no debe suponer dormir menos. Descansar bien es la clave para conseguir el éxito académico.

3.- La iluminación. La iluminación es muy importante, no por ser de noche hay que estudiar con poca luz. Si la luz es poca intensa dañará los ojos y tu rendimiento se verá resentido, teniendo más posibilidad de tener sueño.

4.- Controlar el tiempo. De noche se suele controlar peor el tiempo, por lo que es importante una buena planificación para organizar los tiempos de estudio con los de descanso.

5.- Crear un grupo. Si conoces otros estudiantes que estudien lo mismo que tu y que suelan hacerlo de noche, debes organizarte con ellos para poder tener contacto y resolver posibles dudas.

Si te gusta estudiar más de día o si prefieres hacerlo de noche, nos gustaría conocer tu opinión. Esperamos comentarios ;)

Si has decidido empezar a estudiar y hacer algún curso con Formación Universitaria, debes saber que puedes duplicar tu velocidad de lectura por dos, entender mejor todo lo que lees y aplicarlo a tus estudio para conseguir mejores rendimientos académicos.

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Aunque pueda parecer ciencia ficción, es totalmente posible leer el doble en el mismo tiempo, aplicando determinadas técnicas que cualquier persona puede aprender.

Actualmente estamos ante una generación en la que diariamente se crea una gran cantidad de información, por lo que aprender este tipo de técnicas se hacen necesarias. Sobre esto hay datos sorprendentes, como por ejemplo que en los dos últimos años se ha escrito más que desde el origen de la humanidad al año 2003 (irrupción de internet).

Así que en este post os vamos a hablar de una serie de técnicas para que las apliques en su conjunto (no de forma aislada), ya que es la forma de sacar un mayor rendimiento.

Leer con el dedo

Nos referimos a la técnica de marcar la línea con el dedo, un bolígrafo o cualquier otro elemento mientras lees. Con esto estableces una conexión física entre la lectura y el cerebro.

Con el simple hecho de marcar lo que estás leyendo, liberarás cierta energía mental que te será útil para leer a mayor velocidad. El dedo se debe ir moviendo cada vez más rápido e ir amentando así la velocidad de lectura.

Como cualquier atleta, es recomendable hacer un calentamiento previo a la lectura durante unos minutos. Se debe coger el dedo y pasarlo súper rápido por la pagina aunque no se entienda lo que se está leyendo.

De esta manera, el calentamiento hace que una vez que se empieza la lectura, se haga a mayor velocidad que si no se hubiese hecho el calentamiento.

Esta técnica en las escuelas siempre han sido evitadas por los profesores, pero realmente es muy útil, sólo hay que pensar cuando una persona realiza una búsqueda en el diccionario o en agenda telefónica, que inconscientemente coloca el dedo para ayudarse en la lectura.

En conclusión, debemos saber que con esta técnica se libera una carga en el cerebro teniendo más energía para ser empleada en leer más rápido.

 La subvocalización

 El tema de la subvocalización es muy complicado porque habría que modificar un hábito que tenemos bastante interiorizado. Se trata de recitar con una “vocecita” interna lo que se está leyendo.

Esta técnica realmente no es necesaria para la comprensión, pero si que a nivel cerebral se añade un nuevo canal que ayuda a la lectura. Al hablar internamente, se vuelve a escuchar lo que se lee y favorece la memorización.

Sería interesante usar la subvocalización sólo en aquellas palabras que realmente aportan la información valiosa, para así ganar una mayor velocidad en la lectura.

Mejorar la comprensión

Los problemas de comprensión suelen estar relacionados con problemas de concentración. A todos le ha pasado alguna vez que ha empezado a leer una página y ha tenido que volver a leerla porque no ha comprendido nada.

Aquí lo que realmente pasa es que con la lectura normal y lenta el cerebro se aburre, no tiene información suficiente para estar trabajando a tope. Si se consigue leer más rápido, el cerebro se mantiene más ocupado y la concentración mejora al aumentar la velocidad de lectura.

Si somos lectores ágiles y rápidos, comprenderemos mucho mejor.

El momento de la lectura

En el momento de la lectura o el estudio, es importante tener un lugar adecuado con un buen sillón, una buena luz y un sitio adaptado para leer y estudiar de forma correcta. Si por ejemplo se lee en la cama, se podrá leer una novela para relajarse pero a las tres páginas esa persona se dormirá.

Por lo tanto, si lees para aprender, estudiar y sacar información de un libro, lo ideal es hacerlo en un lugar de lectura donde el cerebro sepa que va a leer, en el mismo lugar y en las mismas condiciones.

La iluminación también es muy importante y debe ser equilibrada. No se debe tener una iluminación externa muy fuerte, utilizar una luz de flexo con otra de apoyo que podría ser la de la habitación.

Por otra parte, en cuanto a la comodidad, se debe estar cómodo pero sin excederse, hay que encontrar el equilibrio entre estar cómodo y a la vez tener una posición adecuada para poder llevar acabo las técnicas que ayudarán a tener una lectura más rápida.

Memorizar mejor

Para memorizar mejor, hay que estar bien concentrados y eso se consigue principalmente con dos de los consejos anteriores, el de leer más rápido y hacerlo siempre en un lugar adecuado.

También es importante de cara a la memorización de la información practicar las asociaciones inverosímiles. Hay que saber que el cerebro piensa en imágenes y si se imaginan imágenes raras se memorizarán mejor.

Un ejemplo sencillo que ayudará a entender mejor lo de las asociaciones inverosímiles es el de una persona que tiene que ir a comprar pollo, huevos y harina y quiere memorizar dicha compra. Pues bien, si imagina una gallina haciendo malabares con unos huevos y lloviendo harina, seguro que no se olvidará de que tiene que comprar esos productos.

Es una técnica que se puede empezar a practicar con cosas sencillas, imaginando imágenes extrañas que seguro ayudará a recordar la información.

Hacerse preguntas adecuadas

Un consejo para estudiantes es hacerse una serie de preguntas adecuadas antes de comenzar la lectura, porque de esta forma se dirige a la mente con ciertas preguntas que determinarán el conocimiento de la lectura.

Si por ejemplo coges un libro de marketing, antes de leerlo te puedes preguntas que quieres aprender, leer el índice, mirar la portada, la contraportada e ir planteándote lo que quieres aprender. Incluso sería bueno escribir esas preguntas para que ayuden al cerebro a buscar esa información mientras lee.

Estamos seguro de que si desarrollas estos hábitos de lectura conseguirás mejorar tu velocidad, tus hábitos de lectura y tu rendimiento académico será mayor, conseguirás con mayor facilidad tus objetivos ¡No te pongas límites!