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estudios

Para conseguir el éxito y mejorar los resultados académicos, se deben controlar varios aspectos que ayudarán notablemente al estudiante. Así que en este post vamos a comentar varios consejos o recomendaciones para que a un nuevo estudiante de Formación Universitaria, le vaya todo mejor.

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Lo que pretendemos es reducir la posibilidad de que surjan imprevistos y que el estudiante esté más informado y se más proactivo, todo esto le ayudará a cursar con más éxito su año académico.

El estudiante y sus normas

Todo estudiante debe saber y conocer con detalle las normas que regulan toda la actividad y la relación del estudiante con Formación Universitaria, tanto a nivel de procedimientos académicos como administrativos, así como los correspondiente a la evaluación, al aprendizajes y al reconocimiento de los estudios. Por lo que recomendamos es que se lean detenidamente las normas generales del curso en cuestión.

El plan de estudio

Todo estudiante debe conocer detalladamente el plan de estudio del programa o curso del que se haya matriculado. Cada curso tiene una estructura programada de contenidos, requisitos y procedimientos, con lo que desde su inicio se establecerán ciertas reglas o condiciones importantes que el estudiante debe tomar en cuenta para evitar errores o desaciertos durante el año de estudio, y vaya alineado a lo que el curso le va a ir pidiendo.

La información de contacto actualizada

El estudiante debe tener actualizada la información de contacto para que Formación Universitaria pueda contactar con él e infórmale de cualquier acontecimiento o hecho relevante en relación a sus estudios, y más teniendo en cuenta que hablamos de formación a distancia.

Justo en el momento de realizar la matricula, el estudiante tendrá que facilitar esta información de contacto y si es modificada durante el curso, deberá igualmente actualizarla para evitar problemas de comunicación.

Plataforma

El estudiante debe saber manejar la plataforma y los contenidos digitales que Formación Universitaria les ofrece. Así podrá realizar sus consultas, ver sus notas, repasar su historial académico, entre otras cosas importantes.

Leer todo el documento

El estudiante debe conocer todo el material académico, los objetivos del curso, así como las tutorías y formas de la distribución de los contenidos. Es importante tener clara la dinámica del curso.

Organización

Registrar, planificar y organizar todo asignatura es clave para todo estudiante, con la idea de que le dedique el tiempo necesario y pueda cumplir con las fechas de cada asignatura, estando al tanto de todas ellas.

Así mismo, debe aprovechar todos los recursos que le ofrece Formación Universitaria. Hablamos de videos, blogs, audios, tutorías, prácticas y todo lo relacionado con los temas y contenidos propios de cada asignatura, así realizar un esfuerzo para la interiorización de los aprendizajes.

Guardar la documentación

El estudiante debe cuidar, organizar y guardar bien los contenidos, las tareas, los informes, los materiales y todo aquello que le pueda servir de respaldo para cualquier tipo de reclamación futura.

Visitar la web de Formación Universitaria

Es importante que el estudiante esté al tanto de todo lo que acontece en Formación Universitaria, por lo que deberá visitar su web, conocer mejor los servicios, los materiales, los profesores o todos aquellos contenidos que puedan ser útil para el estudiante.

Con la llegada del Año Nuevo llega el momento de hacer balance de todo lo que hemos hecho durante el año, y marcarnos objetivos y metas nuevas para el próximo año. Si no quieres que los buenos propósitos para 2017 acaben en el olvido deberás ser constante, estar motivado y ser organizado. Estos son los tres factores claves para alcanzar tus objetivos para el nuevo año. A continuación algunos consejos de parte del equipo de Formación Universitaria, para que hacerlos realidad esté en tu mano.

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Una actitud positiva ante unos objetivos específicos

La inseguridad o el aburrimiento son palabras que no pueden existir en tu vocabulario a partir de hoy. Una actitud positiva ante lo que está por llegar es lo mejor que puedes hacer. Es parte fundamental que debes cumplir para mantener todo el tiempo esa motivación que necesitas para alcanzar tus metas.

Además, es importante que seas realista y te marques unos objetivos específicos, de forma clara y concisa. Esto te ayudará a proyectar tu camino, identificar qué quieres lograr y cómo puedes hacer para lograrlo. No te plantees objetivos generales, fija metas específicas, con resultados tangibles y plazos determinados que te permitan elaborar un plan de acción realista.

Analiza tus motivaciones académicas

Cuando llega el nuevo año, todos queremos cambiar nuestra rutina pero, en pocas semanas, este impulso y deseo puede perder fuerza. Para que esto no ocurra, tómate el tiempo necesario para reflexionar y analizar lo que te motiva. No te fijes en tu entorno, cada persona es diferente y tiene unas metas distintas en la vida. Para algunos, el simple deseo de aprender y alcanzar buenas notas es suficiente para mantenerlos motivados, sin embargo, para otros, les motiva aumentar sus conocimientos o prácticas en una materia concreta o superar algún obstáculo concreto con esa asignatura atragantada, o incluso cambiar de titulación o estudiar en una institución concreta.

Sea como sea, lo que te motive no es realmente importante; lo importante es entender tu motivación y usarla en tu beneficio para ayudarte a superar épocas difíciles.

Organízate y prioriza tus tareas

Lo mejor para ello es tener tu agenda o calendario muy a mano. Haz una lista diaria de lo que tienes que estudiar o las tareas que debes realizar. Organízate por horas lo que le dedicarás a cada materia y ten a mano los materiales que vas a necesitar para ello.

Establece en las tareas un orden de prioridades. Si llevas una asignatura peor o te cuesta más estudiarla, ponte a ello antes que con las demás. O por el contrario, ten en cuenta las fechas de entregas o exámenes para establecerte con qué tarea debes ponerte antes. No tengas en cuenta cómo van tus compañeros. Lo que para uno puede resultar complejo, para otro es más fácil. Márcate tu propia agenda y calendario de tareas.

No esperes a que las cosas sucedan ni a que se den las condiciones más favorables o a que la inspiración te ilumine; sé el arquitecto de tu propia vida y da pasos constantes hacia tu meta. Estos han sido sólo algunos consejos o recomendaciones para poder alcanzar tus objetivos académicos en 2017, pero sin duda, el futuro está en tus manos. En Formación Universitaria estamos para ayudarte y asesorarte en tu camino profesional, pero la motivación y la constancia es fundamental en ti mismo. Ya verás como la recompensa… ¡será mayor!

Si has empezado a estudiar con Formación Universitaria, ahora más que nunca debes saber que vas a necesitar de unos buenos hábitos, ya que son muy importantes para que consigas tu objetivos. En este post te vamos a enseñar como funcionan para que puedas conseguir tus propósitos con un menor esfuerzo.

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 Es importante saber que cuando generamos un hábito, creamos un destino en piloto automático, delegando en el subconsciente una conducta para que nuestra mente trabaje, sin apenas gastar fuerza de voluntad.

A día de hoy se sabe que la fuerza de voluntad se agota, no podemos estar a tope durante todo el día, con la misma capacidad para hacer de todo. Por esto, podemos decir que gracias a los hábitos, consumiremos menos de nuestra fuerza de voluntad.

Si tenemos hábitos consolidados conseguiremos hacer mas acciones y producir más, aumentaremos nuestro poder mental y consiguiendo una fortaleza interna que nos permitirá llevar a cabo lo importante de verdad.

Esto no quiere decir que lo que hagamos a través de los hábitos no sea importantes, pero si lo podemos automatizar mejor que mejor, así conseguiremos menos energía y seremos mucho más productivos y consumiremos menos energía.

Para consolidar un hábito lo mejor es hacerlo siempre en entornos parecidos y obteniendo una recompensa. Por ejemplo, me levanto por la mañana veo unas zapatillas deportivas, eso me indica que debo ir a correr, voy a correr y cuando llego me pego una ducha y obtengo una recompensa, me siento física y mentalmente bien.

Si lo que se quiere es no perder mucha fuerza de voluntad debemos empezar el día con lo que más nos cuesta, porque como hemos dicho anteriormente, la fuerza de voluntad se agota.

Para entendernos mejor, vamos a utilizar la metáfora de cuando vamos a llenar un tarro de piedras. Si empezamos a llenarlo con las piedras pequeñas, seguramente luego las piedras grandes no nos entraran. Sin embargo, si empezamos por colocar primero las piedras grandes, luego las más pequeñas acabarán entrando por los espacios más pequeños. Así que lo que tenemos que hacer es empezar por lo más difícil y terminar por lo más fácil.

Se ha hablado mucho de los días que necesitamos para consolidar un hábito. En un principio se hablaba de los 28 días, últimamente se escucha más hablar de los 66 días consecutivos para asentar un hábito. Lo cierto es que son datos estimatorios, no son más que una media y también dependerán del hábito en cuestión. Vamos a poner un ejemplo un poco extremo para entendernos: si coges el hábito de tomar un poco de chocolate cada mañana, va a ser un hábito fácil de asimilar, pero lo que queremos es meditar una hora cada mañana, necesitaremos más días para finalmente reafirmarlo.

En cualquier caso, lo que debemos tener claro es que los hábitos son muy importante, haga el tiempo que haga falta para consolidarlos.

Y si damos un pasito más, podríamos hablar de un ritual, es decir, un conjunto de hábitos que nos llevan a sentirnos de una determinada manera. Por ejemplo, me levanto por la mañana, me pongo a hacer estiramientos, de repente me pongo a hacer meditación 15 minutos, después me doy una buena ducha de agua fría para activar el metabolismo y estar más despierto, etc.

Lo cierto es que los rituales son muy poderosos y conducen a sentirnos de una determinada manera, con un resultado muy positivo en nosotros mismos.